


La Maca es la fundadora de Casa Nidal y lleva más de 20 años acompañando el desarrollo socioemocional de niños y niñas. Su camino comenzó en el Jardín Infantil Principito de Vitacura, donde pasó 7 años aprendiéndo de la educación por el arte y de profesionales que marcaron para siempre su forma de entender la infancia. Luego continuó en el Jardín Infantil Azulillo, profundizando su convicción de que cada niño y niña es único.
De todo ese camino nació una certeza que hoy es la base de Casa Nidal: los niños aprenden mejor cuando se sienten queridos y respetados. Que el rol del educador es motivar, amar y crear instancias de juego que queden en sus corazones para siempre.
Con esa convicción fundó Casa Nidal en diciembre de 2018.

La Mire lleva más de siete años trabajando con las infancias. Comenzó su camino en el Jardín Infantil Magic Flower de Ñuñoa y desde 2020 es parte del equipo de Casa Nidal.
Lo que más la define: cómo construye vínculos. Con los niños, con las familias y con cada espacio donde trabaja. Para ella, cada día es una oportunidad de seguir aprendiendo y de ser un aportar para esta comunidad.
“Durante estos cinco años en Casa Nidal mi trayectoria laboral ha sido una experiencia profundamente enriquecedora. He construido vínculos de confianza y colaboración con las familias, fomentando una comunicación cercana y una relación basada en el respeto y el compromiso. Cada día ha representado una oportunidad para seguir aprendiendo, fortalecer habilidades y aportar con el crecimiento de este lindo proyecto”.

La Mabe es parte de Casa Nidal desde 2018, y eso lo dice todo. Ocho años acompañando a niños y niñas en su día a día, creando un ambiente cercano, seguro y de confianza donde cada pequeño se siente cuidado de verdad. Su compromiso no es solo profesional. Es cotidiano, genuino y se nota en cada detalle.
“Durante estos 8 años en Casa Nidal he adquirido una valiosa experiencia apoyando la enseñanza y el cuidado de los niños. He aprendido a acompañarlos en sus procesos de aprendizaje, creando un ambiente cercano, seguro y de confianza. Ha sido una etapa de mucho crecimiento, donde el compromiso con Casa Nidal y el cariño han sido fundamentales en mi trabajo diario.”
